DIONISIO GONZÁLEZ. Around

Dionisio González (Dauphin Island VII, 2012)

Dionisio González (Dauphin Island VII, 2012)

Lugar: Casino de la Exposición, Sevilla
Organiza: Ayuntamiento de Sevilla
Del 11 de abril al 15 de junio de 2013

Comisario: Sema D’Acosta

Sin tener un carácter retrospectivo ni plantear una revisión antológica, la exposición AROUND de Dionisio González comprende un arco temporal de doce años, desde 2001 hasta 2013. El leit-motiv del proyecto se sustenta en la profunda reflexión que plantea el autor sobre los modos de habitar la ciudad contemporánea, una investigación en torno a las formas de vivir en el siglo XXI que le ha llevado a recorrer y estudiar durante este periodo infinidad de lugares distintos en países de todo el mundo, entre otros Cuba, Brasil, Vietnam, Corea del Sur, Estados Unidos o Italia.

Uno de los asuntos fundamentales a tener en cuenta en su obra son los argumentos que se derivan de sus propuestas arquitectónicas, unos contenidos que de una u otra manera están presentes en todas las series que componen la muestra. Estas construcciones hiperbólicas, extremadamente cambiantes y muy sensibles al entorno, son como órganos vivos que crecen de manera acumulativa y mutan según las circunstancias, una forma de vivienda a la que superpone módulos de aparente disparidad pero técnicamente factibles y en esencia habitables. En ellos hallamos una mirada crítica y al mismo tiempo positiva; una interpretación afortunada donde subyace una utopía de futuro que reivindica estos puntos de supervivencia ajenos a la oficialidad como espacios de resistencia que no se pliegan ante la adversidad, estructuras de resignación que responden a soluciones alternativas e identitarias.

La cuestión de la sostenibilidad y el aprovechamiento del patrimonio natural es otro de los puntos motrices derivado de estas cavilaciones en torno a la posibilidad de edificación. Paradójicamente, estas moradas generadas a partir de imágenes tomadas in situ por el propio artista, marcan pautas para maximizar el espacio y los bienes disponibles, aunque sólo sea de un modo ficcional. No son simples fotografías intervenidas, sino proyectos viables de residencia y alojamiento que examinan los recursos cercanos, escuchan el pálpito geográfico y resuelven las necesidades de sus pobladores. Lejos de la arquitectura del espectáculo que tiende a la grandilocuencia o la meramente funcional que está pensada con una finalidad eficiente, esta arquitectura orgánica aspira a comprender el lugar que la genera para fusionarse con él. Las construcciones de Dionisio González no son utilitarias ni se asientan sobre valoraciones generales, sino más bien al contrario: anteponen al individuo y se adaptan al pulso de cada lugar intentando responder a sus demandas sin imponerles nada y atendiendo a sus requerimientos.

Es curioso como en esta interrelación que se establece entre el medio y el ser humano a través de los modos de habitar, ha ido acrecentando progresivamente su interés por el estudio de las zonas costeras y especialmente por las arquitecturas acuáticas y los palafitos, algo que observamos en series como las dedicadas a la Bahía de Halong en Vietnam o a la barra de arena que forma Dauphin Island en el Golfo de México (Estados Unidos). En su búsqueda de modos de vida vernáculos, el artista recupera lugares en peligro de extinción expuestos a la desaparición o muy sensibles a las especulaciones económicas que se derivan de la explotación de entornos genuinos como estos, enclaves heterogéneos que en un mundo globalizado como el nuestro donde las diferencias se rasuran para favorecer la planitud, deben ser preservados no sólo por ofrecernos posibilidades distintas a las homologadas y conocidas, sino por ser capaces de establecer fórmulas naturales de convivencia con el ecosistema que nos mejoran como personas